LA SDM EN LA CARRERA «LA CUNA DE LA LEGIÓN-2026»

Este fin de semana he tenido la gran suerte de participar en la décima edición de la carrera cívico-militar Cuna de la Legión que se celebra en Ceuta. Es un privilegio participar en la misma no solo porque no es fácil conseguir una plaza sino por el privilegio que supone participar en esta prueba, que tan bien organiza la Legión, y ser participe de los valores que encarna, en la plaza española de Ceuta. Sirva esta crónica de pequeño homenaje y agradecimiento a la labor que realizan todas las unidades de la Comandancia General de Ceuta.

En el viaje a Ceuta estuve acompañado por mi sacrificada esposa. Aprovechamos para visitar Granada y Málaga que lucen espectaculares. En el puerto de Málaga nos embarcamos en un buque con destino a Ceuta y que hizo las veces de barco-hotel ya que la ciudad se llena ese fin de semana. La carrera tiene tres modalidades, una prueba de MTB, con 600 participantes, una carrera de 20 km, con 3.200 plazas, y otra carrera de 50 km, con 1.900, participantes. Yo participé en la prueba de 50 km.

El viernes, cuando llegamos a Ceuta, nos estaba esperando en el puerto un amigo, que es comandante del grupo de regulares, que nos hizo de guía en la ciudad y nos llevó al casino militar, que tiene mucha historia. Esa tarde-noche Ceuta era ya un hervidero de gente que habíamos llegado para participar en la prueba.

El sábado amaneció nuboso y fresco. El ambiente de la salida fue indescriptible con 6.000 participantes ansiosos por empezar. El día anterior había llovido mucho a lo que se sumaba las lluvias de semanas anteriores. Por ello el recorrido, transcurría en parte por pistas y senderos embarrados, principalmente en la segunda parte de la prueba, y pasando por paisajes sorprendentemente verdes y húmedos, para mi sorpresa. Salimos todos a la vez y, al llegar al kilómetro 20, nos despedimos de los corredores que participaban en la prueba corta. Es en ese momento cuando piensas por qué no me habría apuntado a la corta en vez de a la larga, pero enseguida te vuelves a centrar y vas gestionando los 30 kilómetros que te faltan, disfrutando y sufriendo a partes iguales, acompañado por el resto corredores con los que compartes recorrido y con el apoyo constante e incansable de todos los legionarios que ese día prestan un servicio impagable a los cada vez más cansados corredores.

Al final, terminé muy cansado, pero sin percances, dolores ni molestias, en la posición 505 de la general y el 14 de la categoría veteranos C. Después de reponer fuerzas en meta y agradecer a los legionarios lo bien que se habían portado con nosotros, ducha reparadora en el barco y nueva visita a la ciudad. Estuvimos en misa en la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios para dar gracias a Dios por darme una vida con tantas bendiciones y cuidar también de mis seres queridos. El joven cura que celebraba también había participado en la carrera.

El domingo por la mañana, después de un descanso reparador en el camarote del barco, regresamos a Málaga y desde allí, con el coche, de vuelta a casa, sanos y salvos.

Rafael Ollaquindia (socio SD Navarra)

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