Siguiendo nuestro Plan de Actividades, teníamos señalado para el día 7 de marzo, la visita al Monasterio de Sant Pere de Casserres.
Aunque todos los pronósticos eran el de un día lluvioso, amaneció un día precioso con un sol radiante que dio realce a nuestra actividad.
El monasterio de Sant Pere de Casserres es uno de los monumentos más importantes de la arquitectura románica catalana. Sant Pere de Casserres es el único monasterio de orden benedictino en la comarca de Osona.
Fue erigido bajo el patronazgo de la familia vizcondal osonense, cuando en el año 1006 la vizcondesa Ermetruit adquirió el dominio de Casserres con la intención de construir allí un monasterio dedicado a San Pedro.
La primera comunidad monástica se formó a partir del año 1012 y nunca llegó a superar las 12 ó 13 personas. En 1079 pasó a depender de la Abadía de Cluny de la que se convirtió en priorato.
Tras una serie de avatares, se reconstruyó y en la actualidad, depende del Consejo Comarcal de Osona.
Por su relevancia arquitectónica e histórica es considerado como una de las más valoradas joyas del románico catalán. Está situado en uno de los meandros del río Ter, a las puertas del pantano de Sau, en un entorno espectacular por sus vistas.
Desde la zona de aparcamiento de los vehículos donde se halla la recepción y la entrada al recinto, hasta el monasterio hay una distancia de unos 800 m. con unas vistas impresionantes sobre el rio Ter y el Pantano de Sau, que está a rebosar, a raíz de las últimas lluvias. Fue un bonito paseo con algún paso un poco dificultoso para los que tenemos la movilidad reducida, pero valió la pena hacerlo, pues el Monasterio es una auténtica joya.
Nos entretuvimos un buen rato recorriendo todas las estancias del monasterio y pasamos un buen rato en el claustro. Nos sorprendió la iglesia por sus medidas. Es muy espaciosa y grande, en relación con el pequeño, pero acogedor, claustro
Satisfechos por la visita, desandamos los 800 m. y nos desplazamos a la cercana localidad de Tavérnoles donde comimos.
Tras una pequeña sobremesa, dimos por acabada la actividad y volvimos a Barcelona.
Fermín Lapuente Cubells (Presidente S.D. Barcelona)

