La última edición de la Carrera del Ebro reunió este fin de semana a miles de participantes en una prueba marcada por el buen ambiente y la exigencia del recorrido.
Entre los corredores estaban Rafa y quien esto escribe, tomando la salida representando a la Sección de Navarra de la Asociación Española de Soldados Veteranos de Montaña. También estaban los hermanos Gurrea en representación de la sección de Zaragoza.
Desde primeras horas de la mañana, el ambiente en la zona de salida reflejaba la mezcla habitual de concentración y entusiasmo.
Las condiciones meteorológicas acompañaron y el trazado, pese a las lluvias caídas en días anteriores, se encontraba en muy buen estado, lo que nos permitió centrarnos exclusivamente en el esfuerzo deportivo.
Completamos la prueba sin contratiempos, cruzando la línea de meta con la satisfacción de haber cumplido el objetivo marcado.
El trabajo de los meses previos tuvo su recompensa en el cronómetro: respecto a la pasada edición, logramos rebajar nuestra marca en diez minutos, una mejora significativa que confirma la progresión experimentada durante el último año. Aunque Jorge Borras no pudo participar, estuvo con nosotros gracias a un bonito obsequio: una cinta de la Virgen del Pilar que nos acompañó durante toda la carrera, recordándonos su ánimo y compañerismo.
Como nota curiosa, durante la carrera pudimos ver un tanque Leopardo desplazándose por el campo, así como una exposición con buena parte del parque acorazado que en la Brigada Aragón emplean.




Iñigo Diaz Llanera (Socio SD Navarra)
