A primera vista pudiera parecer intrascendente, pero, lo cierto es que siempre el calzado ha devenido algo importante. Desde los tiempos más antiguos, se cuidó mucho el calzado que formaba parte del equipo del soldado; las largas marchas a píe; la superación de abruptos terrenos… y, sobre todo, el combate cuerpo a cuerpo, hacían imprescindible un calzado fuerte y ligero.
Pero hoy no vamos a hablar especialmente del calzado militar. En esta ocasión nos centraremos en la evolución del específico calzado usado en España por los escaladores clásicos, partiendo, para ello, de los tiempos que esta especialidad alpina mantiene su presencia en nuestras montañas.

La pregunta que surge de inmediato es: ¿Qué calzaban los primeros escaladores que, hace tantos años, se aventuraron a superar agujas, diedros, paredes… y monolitos en general? La respuesta, obviamente, requiere un breve repaso de nuestra pequeña historia montañera. Ciñéndonos al ámbito nacional, sabemos que en los primeros tiempos, cuando la escalada artificial todavía era considerada algo de locos y solo una pequeña minoría se aventuraba a tales prácticas, el calzado más utilizado por los escaladores fue la clásica bota de lona con suela de cáñamo trenzado (la misma que usó el Tercio de Extranjeros desde su fundación hasta bien entrados los años 50 del pasado siglo). Este tipo de calzado cumplía, en parte, las exigencias de ligereza y comodidad, pero la rigidez de la suela de cáñamo, en muchos casos, resultaba un inconveniente.
Corría el año 1960 y, llegado el otoño, era habitual que la Escuela de Guías Montañeros del F. de J., de Barcelona, organizara su correspondiente cursillo de iniciación a la escalada en roca. En esa época, todavía se utilizaban, mayormente, las consabidas botas de lona tipo legionario, pero algún innovador empezó a probar otro calzado distinto. En efecto, el firmante realizó unos ejercicios prácticos y ascendió, perfectamente, a varios monolitos de relativa dificultad, tanto en Montserrat como en el macizo de Sant Llorenç de Munt, utilizando las zapatillas deportivas llamadas Wamba, de Pirelli (1). Aquel novedoso calzado estaba dando buen resultado: tenía adherencia, facilitaba el tacto del pie con la superficie de la roca y, además, eran ligeras. La verdad es que nunca tuve idea de si este calzado cumplía o no los cánones académicos de la especialidad, pero a mí me resultó apto para la escalada sobre la roca denominada conglomerado montserratino.

Poco tiempo después, ya a mediados de los años 60, apareció en el mercado español un nuevo tipo de calzado específico para escalada en roca; se trataba de las famosas Cletas: botas de cuero ligeras, de suela rígida que, como tal, limitaba mucho la adherencia a la roca. Ese modelo, como es natural, tuvo su época y cumplió su misión, pero, pronto, entrados los años 70, surgieron los revolucionarios e imprescindibles pies de gato, con los que seguimos haciendo nuestros pinitos de vez en cuando.
Como quiera que se ha mencionado las zapatillas deportivas de la marca Wamba, aprovechamos la ocasión para explicar, someramente, de dónde viene ese nombre tan exótico. Los veteranos que todavía aprendieron en el colegio, en su primera juventud, la lista de los Reyes Godos recordarán ese nombre en uno de los últimos lugares de la misma. Pues bien, aunque desconocemos el motivo concreto por el que la empresa fabricante decidió adoptar dicho apelativo para su producto, sí sabemos que este calzado deportivo nació en España, en 1939, de mano de la famosa marca Pirelli, cuando esta firma industrial reemprendió su actividad, después de la Guerra Civil, en la factoría de Villanueva y Geltrú (Barcelona), utilizando para las suelas de ese calzado deportivo el sobrante de sus conocidísimos neumáticos.
Barcelona, 17 de agosto de 2025
(1) Wamba es el único pueblo de España cuyo nombre empieza por W, y rinde homenaje al famoso rey visigodo; está situado en la provincia de Valladolid. En la foto de portada puede verse al autor del artículo escalando en Montserrat, calzando Wambas (1960).
Francisco Caballero L. (socio SD Barcelona)
